Cataratas Argentinas

Cataratas Argentinas
"La patria, es mi infancia"
Lo que sucede a diario, relatos de lo cotidiano, de lo fantastico. Los anhelos, los recuerdos, lo que vemos, escuchamos, tocamos, degustamos, olfateamos.
La vida, el amor, la musica, los colores.

El llanto, la risa, los estímulos, las criticas.
La amistad, el futbol, la niñez.

Perico

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miércoles, 18 de noviembre de 2009

"El Bólido"


Promediando el año 1998 irrumpió en mi ambito laboral un personaje, a primera vista, callado, de aspecto serio, reflexivo y bastante antipático. El muchacho de nombre Luis enseguida comenzó a trabajar conmigo. Al tercer día de labor se transformó, a mi modo de ver, en un joven alegre, coloquial, impulsivo y bastante simpático. Al poco tiempo era mi amigo. Su Cupe Torino lo llevaba y traía desde su hogar. Comentaba que sus dos pasiones eran la música y el Toríno. Esto me inspiró para hacer la letra de lo que yo planeaba como una canción. La misma la titulé “Bólido” y es la siguiente.
Bólido

Después de esa conversación.
Me decidí a tomar la decisión.
Una Toríno coupe procuré.
Al contado la garpé.

Era de color rojo punzó.
Justo el tono que me alucinó.
No bien subí la pisé.
A ciento ochenta la levanté.

Al principio no le agradó mi decisión.
Ya que ella curtía otra versión.
Desde la Fuego hasta los Mondeo.
No paró de subirse a los ceros.

Pero el mando lo impuse yo.
Ella era una mina de acción.
Yo no lo pude creer.
Como se copó tan bien.
En el bólido anduvimos los dos.
Corriendo por Constitución.

Del stereo brotó una canción.
En mi cabeza la música del motor.
Yes, yes, todo funcionó okay.
La ocasión dio para ser tres.

La más rubia se descerebró.
El coche me afanó.
Arando por la ruta tres.
Se incrustó en una pared.

¡Uy! El fierro como quedó.
La policía lo confiscó.
El capó no lo encontré.
La puerta cerraba al revés.
Así el bólido feneció.
Pero nació este Rock and Roll.

Luego que se la hice conocer Luisito me dijo. “¡Silvio! al toríno hace tiempo le hice su canción”.

La misma, es muy bonita, la tituló “El Tornado”; en el video de abajo la podemos escuchar, tomada de un recital dado en la plaza de San Justo.

martes, 3 de noviembre de 2009

Tragos de celebración


Por un problema de salud que me aquejaba desde hace un tiempo, el médico me dio el alta definitiva. Por lo cual, he vuelto a desarrollar una vida completamente normal. Es por eso, que me dieron ganas de ingerir algún trago de los que gozo al preparar.
Como es un acto de cerebración, qué mejor, que hacerlo con champagne y en rueda de amigos.


Mi preferido es "Champagne con Bitter". En una copa tipo flauta, antes que nada, coloco una cucharadita de azúcar, luego tres cucharadas bien colmadas de Bitter y por último vierto el champagne frío. Luego revuelvo lentamente para consumirlo con gran regocijo.


Un poco más sofisticado es "Agua de Sevilla". En un vaso grande, previamente enfriado, vierto Champagne y crema a gusto, luego agrego, en el siguiente orden, una medida de Cognac y una de Roon, al final añado jugo de ananá a mi consideración. Por fin mezclo todo muy suavemente con una cuchara larga o revolvedor durante medio minuto.


Muy placentero es "Strawberry Gold". Lleno un vaso de trago largo por la mitad con champagne, luego agrego pulpa de frutillas y una generosa medida de cointreau. Mezclo y le agrego una rodajita de naranja para adornar.

Un tanto exótico es el "Caribe Azul". En una copa que contenga dos tercios de champagne brut bien frío, vierto una pequeña ración de roon, de Curazao Blue y de de jugo de limón. Lo mezclo y lo bebo con algo de precipitación, ya que es un refresco que además posee gran belleza visual.

De los más prestigiosos es el “Alfonso Coctel”. En un vaso o copa introduzco un terrón de azúcar y unas gotas de angostura, despues lleno hasta un tercio de su capacidad con Dubonnet, agrego una cascaritas de limón, un cubito de hielo y complemento con champagne helado.

lunes, 17 de agosto de 2009

Historias de Chelo


Este blog comenzó rememorando situaciónes que se manifestaron en la infancia, esa es la época que guardo como la única plenamente feliz.

A continuación reflejo un relato narrado por mi amigo Chelo, protagonizado por mis amigos de entonces y de siempre.

"Si alguien me dijera que cerrara los ojos y pensara en algún pasaje de la niñez, lo primero que me vendría a la memoria sería, una noche de verano en que, junto al Negrito, esperábamos ansiosos, casi expectantes, escuchar el timbre de nuestro departamento.A las 9 de la noche la vieja, casi como un rito, nos mandaba a dormir, pero esa noche nos vió tan alterados que tuvo piedad y nos permitió esperar a Chechi en el comedor de casa.A eso de las 9 y media ya se nos juntaban los párpados pero con un "Chelo no te duermas que ya viene" o "Negro aguantá que vale la pena tanto sacrificio", a lo cual el Negro me contestaba con un " yo no aguanto mas, no me rompas las pelotas pelotudo de mierda, dejáme dormir o te recago bien a trompadas, la reputa madre que los reparió". La cosa se estaba poniendo algo tensa entre nosotros, no sé si por la espera, el cansancio, la frustración de no estar frescos como una lechuga para recibir a nuestro padre (mas bien, a lo que venía en los bolsillos del viejo).Eran las 21 y 52 de un viernes de Enero de algún año de la década del 70, las palpitaciones de nuestros corazones se aceleraban tanto que retumbaban en el silencio de las escaleras de la entrada a nuestro dto., como si fueran el bombo del Tula (funesto personaje futbolero y político muy conocido desde esos años), el gordo tardó una eternidad en subir los 3 pisos, hasta que pudimos divisar su figura bonachona y corpulenta con un jockey club 120' entre sus labios, su maletín en la mano derecha y su saco marrón en cuyos bolsillos estaría lo que tanto esperábamos, ya nada nos importaba los gritos de la vieja alertándonos del peligro de caer por las benditas escaleras.¡Papi los compraste! fue el grito al unísono de los dos, pero cuán grande fue nuestra desazón ante la negativa de un "¡uy! me olvidé, es que salí tarde y los kioscos estaban cerrados".Por suerte era una de las tantas bromas (de muy mal gusto para nosotros) que tenía por costumbre hacer el viejo; es que molestar a un chico para ver en cuestión de segundos la transformación de un inocente rostro, del llanto al éxtasis, tiene su encanto.Abrimos los paquetes, a mi me tocó un Tyrrel de 6 ruedas y al Negrito el Camello que yo tanto deseaba. No fue difícil convencerlo de que el Tyrrel al tener 6 ruedas corría más rápido, es que realmente yo era más pillo, en cambio el Negro era pura inocencia y explosión (no cambió nada) "tenés razón Chelito, con todas estas ruedas le rompo el culo a todos, ¡gracias hermanito, vos siempre tan bueno!".El sábado a eso de las 2 de la tarde (después del almuerzo y la digestión) la playa de estacionamiento de nuestro querido barrio estaba abarrotada de purretes, la pista perfectamente marcada, en ese entonces no habrían más de 5 autos estacionados, incluido el auto abandonado, chiquito parecido a un ratón o bolita, al que entrábamos por el techo y hacíamos viajes inventados con novias imaginarias.Los autos ya estaban rellenos de masilla, sin sus ruedas delanteras y con su cucharita o gillette en la trompa, el único que estaba con sus 4 ruedas y sin rellenar era un Peugeot 504 perteneciente a Milanesa, ya que Lucas (su padre) en un ataque de furia, porque a su hijo no le salía la tabla del 4, revoleó el juguete colisionando contra la testa del pobre Mila rebotando e incrustándose contra uno de los tantos agujeros antihumedad de las paredes del lavadero de su dto., por lo que tuvo que comprar urgente un autito nuevo en el negocio de Ofelia, careciendo del tiempo adecuado para prepararlo.Participaban de la carrera los mencionados Camello, Tyrrel y Peugeot 504, el Berta del Mosca, una Bolita del Beto, una Estanciera de Nando, la cafetera de Fernandito, el brahbam de Martìn y un Torino de Chimono, había un par más que ahora escapan a mi memoria.El sol era abrasador, pero la emoción hacía soportar cualquier inclemencia, la pista era bastante larga con 2 importantes rectas y unas cuantas curvas cerradas; una de las rectas pasaba por debajo del auto abandonado, por lo que había que tener especial cuidado que el autito no quedara atrapado, ya que eso implicaba unos cuantos tiros para salir del escollo.La carrera comenzó como de costumbre; el camello y el berta alternandose en la punta, atrás estaban el peugeot de Milanesa, el Torino, la cafetera y ùltimo el Tyrrel de 6 ruedas con los desencantos que manifestaba su titular. -Este auto es una mierda la reputa madre; me cagaste hijo de puta, te voy a cagar a trompadas.
Mi respuesta era.- Tené paciencia Negrito, una vez que calienta el motor no lo para nadie.
Al fín respondió medio desconfiado el pobre Negrito – Ha bueno.

En medio de la carrera, cuando los punteros habían sacado una ventaja considerable y se "enfrentaban" a los últimos que iban por la parte donde distintos tramos de la pista casi se juntan, pasó un autobomba por la Juan B. Justo, haciendo el bochinche característico de los bomberos, en ese momento Chelo con el empeine de la zapatilla izquierda dió una patadita al Tyrrel que iba último, ante la proximidad de los distintos tramos, de repente el auto de 6 ruedas quedó primero. Nadie se avivó ya que en ese entonces, nos llamaba poderosamente la atención el paso de un autobomba imaginándonos grandiosos incendios, ilusionados con que se quemaba la cancha de River, Boca o Independiente. El que sí se avispó fue el Mosca, pero con una guiñada de ojo me dió el okey para dejar pasar la avivada.La alegría del Negro era indescifrable, sus gritos de alborozo se escuchaban hasta en el edificio más alejado, por lo que interrumpió la siesta de la Sra de Garibotto, ¡para qué!, la vieja salìó en chancletas, a los gritos con una escoba de paja entre sus manos, desprendiendo una catarata de improperios como “¡mocosos maleducados, ni la siesta se puede dormir! ¡cuándo no es la pelota, son estos autos de mierda! ¡me tienen harta!”, en su recorrido hacia la pista, la vecina golpea una de sus rodillas contra el paragolpe del auto abandonado, cae de bruces al suelo, su escoba vuela por los aires y cae por desgracia sobre el Tyrrel, el palo impacta en la cabecita del conductor e impulsa al cochecito hacia el viejo pozo que dá al arroyo Maldonado (este pozo estuvo sin tapar durante unos largos años, y estaba ubicado a centímetros, del lado de afuera, de la meta final).Yo se que muchos sintieron muchas ganas de largarse unas buenas carcajadas, pero yo realmente sentí que se me venía el mundo abajo, es como que presentía el destino de mi hermanito ¡ siempre último !. La carrera igualmente la terminamos, no importa quién ganó, ni quién salió décimo, lo concreto que el Negrito en el asfalto donde se escribía con tiza los nombres de los competidores ordenados por orden de llegada, figuraba en el último lugar, por lo que se justifica ese piedrazo en el ventanal del balcón de la Garibotto ¡que importa la penitencia de tener que ir a hacer los mandados al mercadito “Cooperativa” comiéndose una cola de 2 horas todos los días! lo que hizo esa vieja de mierda lo marcó al pobre Negrito para toda la vida, haciendo que el último lugar sea tan común en las distintas competencias que desarrollábamos, como ir al techito de la popu de la cancha de nuestro querido VELEZ SARSFIELD. "

jueves, 23 de julio de 2009

Día del amigo (Las malas compañias)


Melosos, banales y cursis son los materiales, frases hechas o mensajes predichos con que te ametrallan en esta jornada. Pero debo decir que los melosos, banales y cursis también son mis grandes amigos.
El lunes recibí 22 mensajes de textos, a pesar que saben mis amigos ¡¡¡como odio los SMS!!!!, me enviaron 34 email (8 repetidos) de frases hechas artificiosas. Si no saben, les comento que no bien los abro y percibo la nimiedad del texto, los ELIMINO inmediatamente. Pero ¡a mis amigos los quiero!

Amigos… más allá de virtudes o adulteres (se me complicó encontrar un antónimo de virtudes y no me suena desvirtúes) en general los míos son mala gente. Desean las parejas de los prójimos, mienten a menudo por dinero (cosa que aborrezco pero yo tampoco lo puedo evitar), falsean por amor (esto sí que es divino), se contradicen en el decir con el actuar, muchos beben alcohol en demasía, otros consumen productos al margen de la ley, la mayoría conduce automóviles obviando las mínimas normas de seguridad vial, ven los programas de TyC sports, algunos hasta escuchan la radio 10; nooo creo que esto no lo hace ninguno,… pensándolo bien algunos no puedan vencer la tentación de escuchar por la noche a Dolina y Gilliespie. En fin… Hay quienes escuchan Cumbia viyera y hasta alguna amiga, me duele, pero lo se fehacientemente, escucha a Julio Iglesias; ¡sí!, me da cosita decirlo, pero los amigos se aceptan como son. Mis amigos, diría Joan Manuel, “Son unos atorrantes”, “Son unos sinvergüenzas”, “Son unos desahogados”, “Son unos malhechores”, “Son sueños imprevistos”, “Son gente cumplidora”, “Son lo mejor de cada casa”, “Son lo peor de cada casa”.



Las malas compañias.
Vuelvo a la frase de Vinicius.. La gente no hace amigos... Los reconoce.

lunes, 20 de julio de 2009

"Amigos"


Cuando la sociedad burguesa celebra el día del padre, la canción "mi viejo" del tano Piero, seguro, brota de algún parlante; creo que en muchisimos años, nunca falló, y a su vez, no dejó de emocionarme. Así pues, en los últimos años, se celebra el día del amigo, en el cual, no deja de producirme una sentida vibración la lectura del siguiente texto de el gran poeta, músico, diplomatico, amante de la vida... Vinicius de Moraes:


"Tengo amigos que no saben cuánto son mis amigos. No perciben el amor que les profeso y la necesidad que tengo de ellos. La amistad es un sentimiento más noble que el amor, es que permite que el objeto de ella se divida en otros afectos, en cuanto el amor tiene intrínseco los celos, que no admite rivalidad. Y yo podría soportar, sin embargo no sin dolor, que hubiesen muerto todos mis amores ¡Mas enloquecería si muriesen todos mis amigos! Hasta aquellos que no perciben cuánto son mis amigos y cuánto mi vida depende de sus existencias...
A algunos de ellos no los frecuento, me basta saber que ellos existen. Esta mera condición me llena de coraje para seguir en frente de la vida. Mas, porque no los frecuento con asiduidad no les puedo decir cuánto gusto de ellos. Ellos no lo creerían. Muchos de ellos están leyendo esta crónica y no saben que están incluidos en la sagrada relación de mis amigos. Mas, es delicioso que yo sepa y sienta que los adoro, aunque no se los diga y no los frecuente. Y las veces cuando los frecuento, noto que ellos no tienen noción de cómo me son necesarios. De cómo son indispensables a mi equilibrio vital. Porque ellos hacen parte del mundo que yo, trémulamente, construí y se tornaron fundadores d
e mi encanto por la vida.
Si uno de ellos muriera, yo quedaría torcido para un lado. Si
todos ellos murieran ¡Yo me desmoronaría! Es por eso que, sin que ellos sepan, yo rezo por su vida. Y me avergüenzo, porque esa súplica está, en síntesis, dirigida a mi bienestar. Ella es, tal vez, fruto de mi egoísmo. A veces, me sumerjo en pensamientos sobre alguno de ellos. Cuando viajo y estoy delante de lugares maravillosos, me cae alguna lágrima porque no están junto a mí compartiendo aquel placer...
Si alguna cosa me consume y me envejece es que la rueda furiosa de la vida no me permite tener siempre a mi lado, habitando conmigo, hablando conmigo, viviendo conmigo,
a todos mis amigos, y, principalmente los que sólo desconfían o tal vez nunca van a saber que son mis amigos.
La gente no hace amigos... los reconoce."
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Vinicius de Moraes, inmortalizó la sensación más lánguida y bahiana de imaginar mirar el mar, sentir el sol, tomar una cashasita y hablar de amor, en “tarde em Itapua”. Eso es estar con, por lo menos, un amigo.