
Promediando el año 1998 irrumpió en mi ambito laboral un personaje, a primera vista, callado, de aspecto serio, reflexivo y bastante antipático. El muchacho de nombre Luis enseguida comenzó a trabajar conmigo. Al tercer día de labor se transformó, a mi modo de ver, en un joven alegre, coloquial, impulsivo y bastante simpático. Al poco tiempo era mi amigo. Su Cupe Torino lo llevaba y traía desde su hogar. Comentaba que sus dos pasiones eran la música y el Toríno. Esto me inspiró para hacer la letra de lo que yo planeaba como una canción. La misma la titulé “Bólido” y es la siguiente.
Bólido
Después de esa conversación.
Me decidí a tomar la decisión.
Una Toríno coupe procuré.
Al contado la garpé.
Era de color rojo punzó.
Justo el tono que me alucinó.
No bien subí la pisé.
A ciento ochenta la levanté.
Al principio no le agradó mi decisión.
Ya que ella curtía otra versión.
Desde la Fuego hasta los Mondeo.
No paró de subirse a los ceros.
Pero el mando lo impuse yo.
Ella era una mina de acción.
Yo no lo pude creer.
Como se copó tan bien.
En el bólido anduvimos los dos.
Corriendo por Constitución.
Del stereo brotó una canción.
En mi cabeza la música del motor.
Yes, yes, todo funcionó okay.
La ocasión dio para ser tres.
La más rubia se descerebró.
El coche me afanó.
Arando por la ruta tres.
Se incrustó en una pared.
¡Uy! El fierro como quedó.
La policía lo confiscó.
El capó no lo encontré.
La puerta cerraba al revés.
Bólido
Después de esa conversación.
Me decidí a tomar la decisión.
Una Toríno coupe procuré.
Al contado la garpé.
Era de color rojo punzó.
Justo el tono que me alucinó.
No bien subí la pisé.
A ciento ochenta la levanté.
Al principio no le agradó mi decisión.

Ya que ella curtía otra versión.
Desde la Fuego hasta los Mondeo.
No paró de subirse a los ceros.
Pero el mando lo impuse yo.
Ella era una mina de acción.
Yo no lo pude creer.
Como se copó tan bien.
En el bólido anduvimos los dos.
Corriendo por Constitución.
Del stereo brotó una canción.
En mi cabeza la música del motor.
Yes, yes, todo funcionó okay.
La ocasión dio para ser tres.
La más rubia se descerebró.
El coche me afanó.

Arando por la ruta tres.
Se incrustó en una pared.
¡Uy! El fierro como quedó.
La policía lo confiscó.
El capó no lo encontré.
La puerta cerraba al revés.
Así el bólido feneció.
Pero nació este Rock and Roll.
Pero nació este Rock and Roll.
Luego que se la hice conocer Luisito me dijo. “¡Silvio! al toríno hace tiempo le hice su canción”.
La misma, es muy bonita, la tituló “El Tornado”; en el video de abajo la podemos escuchar, tomada de un recital dado en la plaza de San Justo.

















